miércoles, 7 de junio de 2017

Día 2 - Comienza la aventura


Y ha empezado de verdad.
A las 9 estaba en la oficina de EagleRider para recoger la moto. Papeleo, muestra de funcionamiento, cosas a tener en cuenta, elegir casco... y ya estoy listo para rodar.

Mi primer destino no forma parte de La Ruta, pero no está lejos y creo que en un caso como este, es un sitio de visita obligada, el Museo de Harley-Davidson en Milwakee. Por el camino, casi todo autopista, con tramos de 70 millas por hora, y a esa velocidad o más circulan trailers enormes que me rebasan sin miramientos, haciendome sentir una "ligera brisa" al pasar.
Así hasta llegar al museo. Aquí podemos hacer un repaso por los orígenes y la evolución de la marca, y ver un montón de modelos distintos de HD, desde la moto de EasyRider, los primeros modelos con los que competían en las pistas de madera, las motos fabricadas expresamente para la policía o el ejercito... y hasta la moto del Capitan América "El primer vengador".
Tras la visita al museo, paso obligado por la tienda para comprar un souvenir, y vuelta a la moto para regresar a Chicago y empezar la ruta.
Se nota que ya es hora de salida del trabajo, mucho tráfico por todas partes. Cambio de ruta para intentar evitar peajes y autopistas, y empiezo a pillar carreteras más amables, más relajadas y con mejor paisaje. Aunque la ruta me devuelve a la autopista.
Y aquí empieza la odisea. Me detengo en una gasolinera para ver la ruta en el navegador y paro el motor para que descanse un poco. Mi sorpresa es que cuando voy le doy al contacto, el motor no quiere arrancar. Por más que lo intento, igual. Tiene pinta de ser la batería. Llamo a la oficina de alquiler pero ya esta cerrada, y se desvía la llamada al servicio de asistencia del seguro. Tras un rato intentando explicar lo que ha pasado y donde estoy, me sugiere que hable con la gente del taller que está en la gasolinera.
Con ayuda de un mecánico, desmontaje del sillín y arrancamos la moto con la batería auxiliar, lo que confirma mis sospechas. Vuelvo a hablar con la asistencia y me dicen que pruebe a seguir camino. Y que no pare hasta llegar a donde vaya a alojarme, y que si por la mañana daba el mismo problema, que llamara a la oficina de alquiler para ver que podían hacer.
Así lo hago y me pongo en marcha en dirección a Joliet.
Pero justo al ir a salir de Woodridge, voy a poner el punto muerto en un semaforo, y al no entrar bien, la moto se para. Y ya no ha vuelto a arrancar.
Vuelta a llamar a la asistencia, vuelta a explicar todo. Me dicen que van a intentar hablar con EagleRider.
Tras un rato de espera, vuelvo a llamar para saber como va la cosa, me dicen que están al teléfono y que me actualizarán en un rato.
Y así lo hacen, me dicen que están preparando una moto y que vendrán a cambiarmela, pero que tardaran alrededor de hora y media.
Ya eran las 7 de la tarde, por lo que me pongo a buscar un sitio cerca para pasar la noche cuando me hubieran traído la nueva moto.
Durante mi espera ha habido varias personas que han venido preguntando si tenía algún problema, aún hay gente amable en el mundo =)
Al rato llega la grúa con mi nueva Harley, aunque no es una Fat Boy. Es una Softail Heritage, menos molona pero más cómoda para viajar (mañana subire una foto).
Y así he acabado el primer día de rodar más cerca de Chicago de lo que yo esperaba. Al menos en la cabecera de mi cama hay un enorme póster de la Ruta 66... Es buena señal.

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